A tan solo 30 km al norte de la pintoresca ciudad de Guaranda, a una altitud de 3550 metros sobre el nivel del mar, se encuentra Salinas, un destino que cautiva a los viajeros con su belleza natural, rica historia y vibrante cultura. Este rincón andino, con temperaturas que oscilan entre los 7 y 5°C, se presenta como un atractivo turístico natural, ofreciendo una experiencia única gracias a sus farallones imponentes, cuevas arqueológicas, minas de sal y fuentes de agua mineral y termal.

Historia y Fundación de Salinas: Un Pueblo enraizado en la Mineria y la Agricultura

Constituida como parroquia civil en 1884, Salinas toma su nombre de las minas de sal que han sido una fuente vital de trabajo para sus habitantes desde tiempos aborígenes. Originalmente perteneciente a los Indios Tomabelas, este territorio ha evolucionado a lo largo de los años, convirtiéndose en un testimonio vivo de la historia y el desarrollo de su pueblo.

Asentamientos Humanos y Uso del Suelo en Salinas: Un Mosaico de Comunidades

La parroquia Salinas, con su cabecera y 31 comunidades distribuidas en diferentes pisos climáticos, ofrece un mosaico de paisajes y actividades económicas. Desde la zona alta hasta el subtrópico, cada área cuenta con su propia identidad y encanto. El uso del suelo está dominado por la producción agropecuaria, configurando asentamientos humanos que reflejan la diversidad de la región.

Turismo Sostenible y Empresas Comunitarias: La Esencia de Salinas

Salinas no solo es un destino turístico; es un ejemplo de turismo sostenible y desarrollo comunitario. Con aproximadamente 108 empresas comunitarias, destacando la producción de quesos, lácteos, embutidos, hongos comestibles, mermeladas, turrones y mucho más, la parroquia ha creado un tejido económico sólido y diversificado.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *